Antecedentes

En el mundo occidental la internación domiciliaria aparece a mediados del siglo XX en Europa , sobre todo en Francia y España, luego extendido a otros países como Canadá. Su inicio fundamentalmente obedeció a la necesidad de liberar camas hospitalarias y la atención de pacientes con enfermedades crónicas invalidantes. Desde los 70 en adelante, el servicio también estaba orientado a enfermedades más específicas y a cuidados paliativos, dependiendo del criterio de la seguridad social de cada país . El antecedente de la internación domiciliaria en nuestro país muestra casos aislados de algunas instituciones con internación hospitalaria cuya externación se realizaba en el ámbito de su área programática para el tratamiento o rehabilitación. En los 80 incorporar a la salud un servicio descentralizado hacia el domicilio como herramienta integrante de una política sanitaria era una necesidad palpable pero difícil de introducir..


Primer empresa en el país


En ese contexto, Sidom S.A. se fundó en 1988 para dar respuesta a una realidad socioeconómica que requería servicios alternativos en el campo sanitario tendiente a mejorar la calidad de asistencia, a disminuir los días cama de internación sanatorial y hospitalaria y a optimizar los gastos en salud., entre otras necesidades.

Si bien el concepto de la empresa ha sido introducir la internación domiciliaria como una herramienta eficiente y eficaz para ese objetivo, éramos conscientes que el inicio de la actividad iba acompañada de dos grandes dificultades bien marcadas en los años 80, pero superables a largo plazo con buenas estrategias empresariales.

En primer lugar, la profundización de las diferencias entre los financiadores de la salud, es decir, el hospital público, las obras sociales y la medicina prepaga, lo que sumado a las dificultades económicas, hacía que la atención de la salud estuviese prácticamente dirigida a la asistencia del paciente agudo y en pocos casos pacientes discapacitados, existiendo escaso lugar para la medicina preventiva y para la atención del paciente subagudo y crónico.

Y en segundo lugar, el desconocimiento y la resistencia de los responsables de la dirección de instituciones públicas, de obras sociales y prepagas, así como de los propios profesionales de la salud para aceptar que un paciente pueda ser asistido en su casa con el mismo nivel de complejidad y calidad que en el sanatorio, incluso, sin percibir la importancia de la presencia de la familia en el tratamiento y recuperación de los pacientes.

En ese sentido, la Universidad de Buenos Aires, a través de la Dirección de Obra Social, da el primer paso e incorpora el servicio para sus beneficiarios. Los resultados fueron los esperados, se redujeron los día cama sanatoriales, se asistieron pacientes que antes recibían sólo internación institucional, tal como parálisis cerebrales y enfermedades discapacitantes, continuaron su tratamiento y rehabilitación pacientes cardiológicos, traumatológicos , postquirúrgicos, oncológicos, infecciosos y metabólicos. Se previnieron y evitaron reinternaciones y se optimizó el gasto.

Ya en la década del 90 hacen su aparición otras empresas y se incorporaron numerosas obras sociales, incluso algunas prepagas.

Internación Domiciliaria en el siglo XXI


Desde fines del siglo pasado y durante la última década puede afirmarse que hubo cambios cualitativos y cuantitativos en el concepto de atención de la salud en domicilio.

Sidom participó y participa activamente en foros nacionales e internacionales vinculados a políticas sanitarias y en ese sentido la empresa tiene el firme compromiso de lograr que la internación domiciliaria sea un instrumento sustentable en el sistema de salud.

Los cambios cualitativos observados en los últimos años reflejan, por un lado, un enorme avance en concepto de tecnología para el diagnóstico y tratamiento de numerosas enfermedades. Por otro lado, se profundizaron los derechos del acceso a la asistencia en salud, así como el reconocimiento del derecho a la atención de enfermedades crónicas invalidantes, lo cual no implica que que el acceso a los mismos sea equitativo.

Pero además, en el horizonte inmediato, ha surgido en los últimos años una situación imposible de negar y que modificará en breve todo esquema de planificación para establecer políticas sanitarias. Nos referimos al notorio y progresivo aumento del envejecimiento poblacional.

El aumento del promedio de vida es tal que se proyecta para el año 2050 la misma cantidad de personas mayores de 65 años que la población activa, sobretodo, con un considerable aumento de personas mayores de 80 años. Es por ello que cambió el concepto de considerar la internación domiciliaria como herramienta de ajuste para optimizar el gasto como sucedía décadas atrás.

Estamos ante un nuevo paradigma demográfico y la internación domiciliaria será probablemente la mayor posibilidad de asistencia, rehabilitación y prevención para este sector de la población., bajo el concepto de establecer que las políticas en Salud son de carácter sociosanitario.

En ese sentido, Sidom reafirma el compromiso de continuar mejorando la calidad de atención en todos los niveles de complejidad y asistencia que el sistema demanda.

 

Dr Marcelo Alvarez


_Beneficios Internación Domiciliaria


  Mejora la calidad de vida del paciente

  Rápida recuperación en su hábitat, rodeado de su familia

  Participación activa en el proceso curativo, tanto del enfermo, como de la familia

  Atención personalizada, a cargo de un mismo equipo de salud, desde su ingreso hasta su alta

  No altera las funciones del grupo familiar

  Evita la internación sanatorial innecesaria

  Reduce la tasa de reinternaciones

  Reduce los tiempos de internación al posibilitar el alta precoz, y garantizar la continuidad asistencial

  Disminuye los riesgos derivados de la internación convencional (infecciones, trauma hospitalario, alteraciones de la dinámica familiar)

  Evita traslados innecesarios

  Prevención y tratamiento de escaras

  Disminuye en forma significativa los gastos de internación sanatorial